Ángel Ramos nació en Manatí en 1902. Tuvo una infancia difícil, pues quedó huérfano cuando tenía tan sólo tres. No obstante, contó con el apoyo de su madre, Doña Braulia Torres, a quien amó profundamente y de quien recibió la fortaleza necesaria para enfrentar la vida.
En Manatí estudió hasta el noveno grado, mientras trabajaba en su tiempo libre. A los 15 años trabajó en una imprenta en San Juan, mientras estudiaba por el día.
A los 18 años obtuvo un puesto como corrector de pruebas y compaginador en el periódico El Mundo, por lo que estudiaba de noche y trabajaba de día. Poco a poco fue ascendiendo, ocupando diversos cargos, hasta llegar a ser nombrado Administrador, a la edad de 22 años. En 1929, cuando el fundador de El Mundo decidió retirarse, Ángel Ramos y el periodista José Coll Vidal le compraron el periódico.
Años después, en 1946, Ángel Ramos quedó como único dueño de El Mundo y al año siguiente incursionó en el mundo de la radio al establecer la emisora de música clásica WEMB Radio El Mundo. En el 1948 compró la estación WKAQ.
Como líder en el campo de las comunicaciones en Puerto Rico, el señor Ramos comienza en el 1953 a hacer las gestiones necesarias para establecer la primera estación de televisión en Puerto Rico. El Canal 2 de Telemundo, comenzó operaciones un año después. A la muerte de don Ángel, el Canal 2 era el de mayor audiencia en Puerto Rico.
Don Ángel, de acuerdo con su espíritu filantrópico, fue también un empresario comprometido con el servicio a la comunidad puertorriqueña. Tanto sus empresas como don Ángel, en su carácter personal y llevado por su amor por el arte y el crecimiento cultural del País, patrocinaron actividades educativas y culturales que enriquecieron la perspectiva intelectual de los puertorriqueños.
Entre los muchos reconocimientos a sus méritos, fue honrado con el prestigioso Premio María Moors Cabot, concedido por la Universidad de Columbia en 1950, y con el de Ciudadano del Año, por el Instituto de Puerto Rico en Nueva York. También fue elegido Presidente del Comité Ejecutivo de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), la cual había ayudado a reorganizar en el 1950.
Don Ángel creía firmemente en el poder de las artes para elevar el nivel de conciencia del pueblo. Por esto, colaboró con el Festival Casals y las temporadas de ópera que se llevaron a cabo en el Teatro de la Universidad de Puerto Rico. Estos prestigiosos festivales musicales despertaron en muchos jóvenes la vocación por la música. Algunos de ellos recibieron la ayuda personal de don Ángel y, años más tarde, becas de la Fundación Angel Ramos para continuar estudios musicales superiores en universidades del exterior.