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Friday, 11 de October de 2002
Historia de un hombre
Angel Ramos fue uno de los líderes más exitosos en el campo de los medios masivos de comunicación en el siglo 20. Su origen humilde le sirvió de estímulo para superarse, y su espíritu emprendedor y visión del futuro hicieron posible el que transformase al periódico El Mundo en el diario de mayor circulación en Puerto Rico, el más respetado, el primero en recibir noticias por la radio y en poner el primer servicio directo de teletipo. Este fue el inicio de un conglomerado de empresas que incluyó la revista Puerto Rico Ilustrado, un diario en inglés, el Puerto Rico World Journal, varias radioemisoras que culminaron con la WKAQ AM-FM, Radio El Mundo, una casa de doblaje de películas, Film and Dubbing, y la primera televisora de Puerto Rico, Telemundo TV-2. La última gran obra de Don Angel ha sido la Fundación Angel Ramos.
Nació en Manatí en 1902, y no tuvo una infancia fácil pues quedó huérfano cuando tenía tan sólo tres años de edad. No obstante, contó con el gran apoyo de su madre, Doña Braulia Torres, a quien amó profundamente y de quien recibió la fortaleza necesaria para enfrentar los embates de la vida.
Historia de un sueño

En Manatí estudió hasta el noveno grado, mientras trabajaba en su tiempo libre. Allí en Manatí permaneció hasta los quince años, cuando buscando un medio de más oportunidades se trasladó a San Juan. Aquí obtuvo empleo en una imprenta en la que trabajaba por las tardes y por las noches. En las mañanas asistía a la escuela.
A los 18 años, cursando su tercer año de escuela superior, leyó que en el periódico El Mundo necesitaban un corrector de pruebas. Solicitó y obtuvo el puesto, aunque al precio de no poder continuar sus estudios, pues el puesto le requería trabajar todo el día como corrector de pruebas y compaginador, lo que no le impidió estudiar durante las noches. Poco a poco fue ascendiendo, ocupando diversos cargos, hasta llegar a ser nombrado, a la edad de 22 años, Administrador.
En 1929, junto al periodista José Coll Vidal compra el periódico a su fundador, don Romualdo Real, cuando éste decide retirarse. Años después, en 1946, quedaría como dueño único.
Siendo ya dueño del periódico, decide lanzarse también al campo de la radio, estableciendo, en el año 1947, una radioemisora, WEMB Radio El Mundo, dedicada a la música clásica. Un año después compra la estación WKAQ.
En 1953 comienza a hacer las gestiones necesarias para el establecimiento de la primera estación de televisión en Puerto Rico, el Canal 2 de Telemundo, que habría de iniciar operaciones un año después. A la muerte de don Angel, era el canal de mayor audiencia en Puerto Rico.
Entre los muchos reconocimientos a sus méritos, fue honrado con el prestigioso Premio María Moors Cabot, concedido por la Universidad de Columbia en 1950, y con el de Ciudadano del Año, por el Instituto de Puerto Rico en Nueva York. Fue elegido Presidente del Comité Ejecutivo de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), la cual había ayudado a reorganizar en el 1950.
Don Angel, de acuerdo con su espíritu filantrópico, fue también un empresario comprometido con el servicio a la comunidad puertorriqueña. Tanto sus empresas como don Angel, en su carácter personal y llevado por su amor por el arte y el crecimiento cultural del País, patrocinaron actividades educativas y culturales que enriquecieron la perspectiva intelectual de los puertorriqueños.
El colaboró con el Festival Casals y las temporadas de ópera que se llevaron a cabo en el Teatro de la Universidad de Puerto Rico. Estos prestigiosos festivales musicales despertaron en muchos jóvenes la vocación por la música, recibiendo algunos de ellos ayuda personal de don Angel y, años más tarde, becas de la Fundación Angel Ramos para continuar estudios musicales superiores en universidades del exterior.
Realización del sueño

Cuando don Angel murió, en el 1960, la Fundación aunque creada en diciembre de 1958, era tan sólo un sueño que empezaba a tomar forma. En 1964 se otorgaron algunas becas, pero en realidad no fue sino hasta 1966 cuando se hizo realmente operativa. La persona que estuvo detrás de que este sueño se convirtiese en realidad fue su viuda, Argentina Schifano, hoy señora Argentina S. Hills, quien preside la Fundación desde sus comienzos y ha logrado hacer de ésta la principal institución filantrópica independiente para la concesión de donativos en la Isla.
Italiana de nacimiento, la señora Argentina S. Hills se crió en Estados Unidos y adoptó esa ciudadanía. Trabajaba como ejecutiva de negocios en la ciudad de Nueva York, cuando conoció a Angel Ramos y contrajo matrimonio con él. Al trasladarse a Puerto Rico, se convirtió también en puertorriqueña por adopción.
Tina, como cariñosamente se la conoce, a la muerte de don Angel, pasó a ocupar también la presidencia de las empresas El Mundo. Al final de 1963 se casó con Lee Hills, editor y presidente de la cadena de periódicos Knight Ridder; Hills fue también asesor ad honorem de la Fundación, y en dos ocasiones fue galardonado con el Premio Pulitzer. Bajo el liderato de Tina, la Fundación desarrolló un portafolio de valores de alto rendimiento, lo que resultó en un aumento sustancial en el número e importe de sus donativos, en programas más diversificados y en la contratación de personal profesional.
Estos donativos han sido distribuidos a miles de proyectos encaminados a mejorar la calidad de vida en Puerto Rico.
El liderato de Tina le ha merecido numerosos reconocimientos. Ha recibido grados doctorales honoríficos de las universidades Interamericana, Metropolitana y Central del Caribe, en Puerto Rico, así como de la Universidad de Miami, en Florida, y del Queens College en Carolina del Norte. En reconocimiento a sus esfuerzos a favor de la confraternidad internacional, la Universidad de Columbia le confirió el premio María Moors Cabot en 1968, y en Nueva York recibió el American Foundation Award, en 1977. Por otro lado, la señora Hills ha sido la única mujer elegida a la presidencia (1977-78) de la Asociación Interamericana de Prensa, organización dedicada a promover la libertad de expresión en las Américas.
Tina Hills ha servido también, entre otras, en la junta de directores de la Universidad del Sagrado Corazón en Puerto Rico y la del Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico, la de la Universidad de Detroit, en Michigan, la de Barry University en Miami, Florida, la de la Sociedad Americana de Editores de Periódicos y la de la Sociedad de las Américas.
Conclusión

Es mucho lo que se ha logrado desde que el sueño de Don Angel se hizo realidad. Pero es largo el camino que queda todavía por recorrer, y para ello hace falta el apoyo desinteresado de otras organizaciones que laboren hombro con hombro para que la construcción de una sociedad mejor sea una completa realidad.
Es la convicción de esta Fundación, como siempre lo ha sido, que sólo a través del esfuerzo concertado de aquellos que aportan su tiempo, esfuerzos y recursos para el mejor desarrollo del país, puede garantizarse una calidad de vida superior para nuestros compatriotas, ahora y en las generaciones venideras. Es por eso que esperamos que a nuestro empeño en ese sentido se una el de otras entidades, organizaciones y empresas para que todos podamos propiciar el mejoramiento de nuestra gente y país. En definitiva, eso es lo que más importa. Ese era el deseo de Angel Ramos.