La Fundación no sería lo que es hoy sin el apoyo de distinguidos profesionales, hombres y mujeres de empresa que, en el transcurir de estos años, ha dado generosamente de su tiempo, talento y experiencia al servir como miembros de la Junta de Directores. La visión abarcadora y desinteresada de estos profesioneales ha propiciado su ascenso al lugar que ocupa entre las organizaciones filantrópicas de Puerto Rico. A ellos, pasados y actuales miembros de la Junta, va nuestro más profundo agradecimiento.